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DE PASEO DÓNDE HOSPEDARSE

Posada Don Franzini, hospitalidad ítalo-paraguaya en Acahay

Posada - Promo Don Franzini

“Quería hacer algo por mi pueblo. Es un lugar precioso, y no había un lugar para alojarse…”. Así Felipa Riquelme, maestra y ahora empresaria, explica por qué quiso abrir la posada turística Don Franzini en Acahay (Paraguarí). Un lugar encantador, en una zona de gran atractivo natural, inmersa en el verde entre cerros, arroyos, cascadas y cocoteros. Don Franzini es Bruno Franzini, el marido de Felipa, valtellinese de Grosio (provincia de Sondrio, Lombardia). Otro lugar precioso, enclavado en los Alpes.

Posada - promo

La posada, los Franzini y Acahay

La Posada está ubicada en Acahay, cerca de la ruta que une la ciudad con Ybycuí, gran atractivo turístico histórico y natural. La diseñó la hija mayor del matrimonio Franzini-Riquelme, Ida María, arquitecta. Ella ameritaría un artículo aparte. Entre otras cosas, fue Miss Italia en el Mundo Paraguay 2011. Y dio una gran contribución cultural y turística a Acahay, al entregar a la municipalidad su tesis de licenciatura acerca de nada menos que 27 edificios patrimoniales, que guardan una rica historia de integración de inmigrantes y fundadores de origen alemán, italiano, “turco”, etc. Hoy un resumen de ese trabajo sirve como guía para un paseo por el centro. Su hermana Jazmín estudió en Bormio, cerca de donde vivieron durante unos años. Y se apronta para alcanzar a su hermana y su mamá y aportar sus conocimientos de recepcionista diplomada. Es que la pandemia dividió temporalmente a los Franzini: Jazmín y papá Bruno en Italia, mamá Felipa y Ida María en Paraguay.

Posada - Familia
Foto familiar: Jazmín, Felipa, la abuela María Magdalena Gaona viuda de Riquelme, Bruno e Ida María.

Una posada turística con toque valtellinese

La posada se construyó en el fondo de la casa familiar, que se utilizaba para las vacaciones o fines de semana de descanso. Consta de 6 habitaciones, todas con baño privado, galería y hamaca, de una hermosa piscina, jardín, una terraza panorámica con vista al cerro Acahay y a los maravillosos atardeceres del campo. Una casita de madera alegra la estadía de los niños, que aquí se mueven a sus anchas. Con el hospedaje, se ofrece un desayuno tradicional, una opción promovida por el Ministerio de Turismo al lanzar las Posadas Turísticas. La cartera estatal brinda capacitación y asesoramiento y establece unos precios de referencia para los servicios. Una iniciativa loable, que revitaliza la capacitad receptiva del interior, valoriza la hospitalidad familiar -tan característica de Paraguay- y contribuye al desarrollo de las familias que los gerencian y de centros urbanos a veces apartados de las vías de comunicación comerciales.

No siempre los servicios como el agua, la corriente eléctrica y la telefonía son los que deberían ser, pero gracias a un tanque de agua con bomba y a la constancia y creatividad de Felipa, todo corre como el aceite en la posada.
Pero ¡no podemos no mencionar la comida! El riquísimo mbeju, el cocido, y … ¡El tiramisú de Felipa! Conocedora del auténtico postre italiano (vivió varios años en Valtellina con toda la familia), la anfitriona se las ingenia para ofrecer un postre riquísimo aún cuando el famoso mascarpone no se consigue en la zona. Crema de leche casi congelada y batida en chantilly, mezclada con leche condensada, llevan al paraíso de los golosos. Y, dada la pasión de Bruno por el Milan… no podía faltar la “respuesta” cerrista de Felipa. Dos hermosas camisetas de sendos clubes adornan el área de la piscina.

Atractivos de la zona

Además del pueblo de Acahay y de sus edificios patrimoniales, cerros panorámicos como el Acahay y el Vera, pueblos verdes y encantadores como la Colmena e Ybycuí, con el sitio histórico de la fundición de La Rosada, una de las primera industrias metalúrgicas del continente, y el Museo del Hierro, que incluye muestras de producción bélica y civil. Sin contar su parque nacional: un paseo encantado en el bosque atlántico entre lianas y saltos de agua. Y cascadas como el salto Cristal, el Guaraní y el Mbocaruzu. Son solo algunos de los más renombrados atractivos turísticos de una zona llena de historia y de colores.

Así nació una familia binacional

Ituzaingó (Argentina). Un domingo por la mañana de 1985. El joven Bruno Franzini, mecánico especializado de Impregilo (la empresa italiana constructora de la represa de Yacyretá), decide dar un paseo por el pueblo. Cuenta él mismo: “Pasando por ahí en el auto veo a una muchacha que espera el colectivo. Le pregunto adónde va, y si quiere que la lleve. Ella acepta porque sus parientes le habían dicho que si alguien de la obra le hubiera ofrecido llevarla, podía aceptar tranquila, porque era gente bien. Cuando llegamos a destino, veo allí al jefe de mi cuadrilla y me quedo conversando con él, mientras la muchacha entra a la casa. En un momento, siento que la señora dueña de casa pregunta a la chica si yo la había invitado a salir… Yo lo había hecho, así, conversando. Ella contestó a la amiga que sí, que yo la había invitado, pero que ella no me había contestado nada. ‘¡Qué estúpida!’, oigo que le dice la mujer, ‘¡es italiano!’ (o sea… “es un buen partido…). Así comenzamos a salir juntos…”. Esa chica, naturalmente, era Felipa.

Posada Don Franzini, hospitalidad ítalo-paraguaya en Acahay ultima modifica: 2020-10-30T12:45:05-03:00 da Silvano Malini

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